Hipopresivos

¿Has oído hablar de los abdominales hipopresivos y de sus efectos beneficiosos para la salud? Cada vez más populares, estos abdominales (a los que, en realidad, deberíamos llamar ejercicios hipopresivos, ya que no consisten sólo en la contracción aislada de dichos músculos), se basan en la ejecución de posturas y movimientos que, puestos en práctica de manera correcta y supervisada por un profesional, logran una tonificación de la musculatura abdominal profunda y del periné. Te cuento en este artículo en qué consisten y cuáles son las ventajas de practicarlos.

 

¿Qué es la gimnasia abdominal hipopresiva?

 

Los ejercicios hipopresivos consisten en la realización de posturas y movimientos que, combinados con diversas técnicas hipopresivas, buscan disminuir la presión en las cavidades torácica, abdominal y pélvica.

Debemos su difusión al doctor Marcel Caufriez, quien a través de su dedicación a la reeducación uroginecológica, descubrió los efectos perjudiciales que tenía realizar abdominales tradicionales durante el posparto. Por “abdominales tradicionales” nos referimos a esos que probablemente estés imaginando ahora mismo. Sí, los de toda la vida, esos que implican una flexión del tronco y la cabeza hacia las rodillas y todos aquéllos que ejercen una hiperpresión sobre los músculos del suelo pélvico.

Estos efectos perjudiciales para el suelo pélvico consisten en una acentuación de los problemas de incontinencia urinaria, prolapsos y diástasis (separación de los músculos rectos del abdomen).  Desde su descubrimiento, Caufriez ha ido desarrollando distintas técnicas hasta crear el Método Hipopresivo, que tiene diversas aplicaciones en el ámbito de la salud, la prevención y el deporte.

 

¿En qué consiste un ejercicio abdominal hipopresivo?

 

De forma sencilla podríamos decir que, en esencia, un ejercicio hipopresivo se basaría en una postura de partida y un movimiento.

En cuanto a la postura, podemos partir por la siguiente: de pie, apoyada hacia delante o sentada, manteniendo la columna elongada como si un hilo tirara de nuestra coronilla hacia el cielo, llevando hacia dentro la barbilla como si quisiéramos sacar doble mentón o papada.

Adoptada esa postura de base, incorporaremos un movimiento. Antes de nada, normaliza tu respiración, inspirando y espirando varias veces de forma relajada. Suelta todo el aire, vaciando los pulmones y bloquea la entrada de aire por la nariz y por la boca. Ahora haz como si quisieras realizar una inspiración pero sin tomar aire, dejando que las costillas se abran y sintiendo cómo el abdomen se mete hacia dentro.

 

Como ves, estos ejercicios se realizan en apnea espiratoria, es decir, interrumpiendo la respiración tras haber soltado todo el aire que había en los pulmones (espiración). Pueden realizarse también sin apnea, o lo que es lo mismo, respirando normalmente, si el profesional lo considera oportuno para el paciente (por ejemplo, si éste es hipertenso), pero la ventaja de realizarlos en apnea es que se potencian los efectos beneficiosos de los ejercicios hipopresivos.

 

La clave del método hipopresivo: la reprogramación

 

La musculatura de la faja abdominal y del suelo pélvico está diseñada para ejercer de sostén de los órganos situados en la cavidad que envuelven. En la vida cotidiana se producen constantes aumentos de la presión abdominal: al toser, gritar, reír, cantar, cargar pesos, mantener relaciones sexuales, practicar deporte, etc. Debido a estos y otros factores, como la inactividad, los embarazos o la menopausia, esta faja abdominal y la musculatura perineal pueden verse afectadas y dejar de realizar correctamente sus funciones de sujeción.

Con los ejercicios hipopresivos podemos devolver esta función reprogramando la respuesta muscular ante las situaciones de aumentos de presión del día a día. ¿Cómo? Mediante un incremento del tono muscular en reposo, es decir, de la contracción muscular que se realiza de forma involuntaria y sostenida en el tiempo. Asimismo, se puede mejorar la respuesta muscular ante los aumentos de presión puntuales, ya que incrementa el soporte central ante las actividades que demandan fuerza. 

 

¿Qué efectos tiene realizar esta gimnasia?

 

A través de la realización metódica y supervisada de ejercicios hipopresivos podemos conseguir los siguientes beneficios:

Reducir el perímetro abdominal aportando mejoras estéticas, posturales y funcionales.

Prevenir el debilitamiento del suelo pélvico en el posparto.

Regular los parámetros respiratorios.

Prevenir hernias inguinales, abdominales, crurales y vaginales.

Prevenir la incontinencia urinaria.

Aumentar y regular los factores vascularizantes, y así prevenir y solucionar edemas y pesadez de piernas.

Prevenir lesiones articulares y musculares por la normalización del tono muscular general.

Proporcionar una eficaz protección lumbo-pélvica mediante la tonificación de la faja abdominal.

 

Un método terapéutico y deportivo

 

El Método Hipopresivo se concibe desde dos puntos de vista: la terapia y el deporte.

En el ámbito terapéutico, están destinadas al tratamiento y prevención de  diversas patologías funcionales como las digestivas, ginecológicas, urinarias, obstétricas o posturales.

En el ámbito deportivo se orientan a mejorar la condición física y la postura, así como a prevenir posibles lesiones, aumentar el rendimiento deportivo, reducir el perímetro de cintura, mejorar la función sexual, prevenir la incontinencia urinaria, etc.

 

Escrito por  Laura Rojas

Juan Perles

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